Aunque teníamos dudas sobre este ratón, nos ha convencido en primer lugar por su extraordinario sensor, rápido y estable como pocos
Es posible, además, ajustar su sensibilidad desde dos botones situados debajo del clic izquierdo, pudiendo modificarla para realizar tareas que requieran alta precisión. Asimismo, las dos carcasas que incluye el paquete son diferentes tanto en forma como en tacto.
Una es más larga y ancha, aportando un ala para apoyar el pulgar. Su acabado liso resulta adecuado para sus formas redondeadas. En cambio, la otra es más pequeña y angulosa, dejando la base de la mano libre para apoyarla sobre la mesa, mientras que su tacto rugoso mejora el agarre.
Debajo de la carcasa encontramos un pequeño «cajón» con cuatro huecos donde alojar otras tantas pesas de 7 o 4 gramos. Con ellas se definirá el peso final del ratón y su centro de gravedad, haciendo que tienda a pivotar sobre la parte de atrás o se desplace horizontalmente.
Podemos también crear varios perfiles de personalización para las teclas y concretar si queremos que la rueda tenga los tradicionales clics o gire libremente. Incluso tenemos la opción de seleccionar el color del led que informa de la sensibilidad que estamos usando.
Características:
Sensor de 3.200 ppp, cambio de sensibilidad desde el ratón, movimiento de la rueda configurable, sistema de distribución de pesos dentro del ratón, color del led seleccionable y dos carcasas intercambiables con distinta forma y tacto
Lo mejor:
Dispositivo altamente configurable y adaptable, extraordinario rendimiento del sensor y excelente acabado
Lo peor:
Su diseño un tanto agresivo puede alejarlo de muchos usuarios. Aun siendo un ratón extraordinario, su precio no lo hace muy asequible
Precio:
100 euros
Valoración:
9,2
Calidad/precio:
7,5