Esta saga es un magnífico ejemplo de la enorme creatividad de los diseñadores de la firma de Kioto, no en vano aúna las cualidades de los juegos de lucha y los party game de una forma irresistiblemente innovadora.
Pero empecemos por el principio. El plantel de personajes de esta tercera entrega es enorme y alberga no sólo iconos inolvidables de Nintendo, sino también de Sega y la saga Metal Gear Solid. Y es que podemos machacar a nuestros contrincantes con Mario, Link, Fox, Zelda, Snake, Sonic, Yoshi, Wario…
Además, lejos de conformarse con las mejoras introducidas en el sistema de combate de Super Smash Bros Melee, Masahiro Sakurai ha afrontado una renovación bastante profunda del control de los personajes, por lo que sus posibilidades como juego de lucha no tienen nada que envidiar a la de los grandes del género.
El apartado técnico es fantástico, de hecho, probablemente lleva al hardware de Wii al límite de sus posibilidades. Sus gráficos son muy coloridos, la banda sonora excelsa (algunas melodías clásicas ponen el vello de punta), los decorados están repletos de detalles…
Pero, sin duda, lo mejor de este imprescindible son sus variados modos de juego: Torneo, Brawl, Rotación, Clásico, etc. Además, es tan adictivo que engulle. Tened cuidado u os olvidaréis de vuestras necesidades básicas.
Género:
Lucha
Multijugador:
Hasta 4 jugadores
Lo mejor:
Su jugabilidad.Enorme plantel de personajes y modos de juego. Su descomunal capacidad de crear adicción
Lo peor:
En algunos momentos el desplazamiento de la cámara emborrona el combate y dificulta un control preciso
Precio:
49,95 euros
Valoración:
9,6
Calidad/precio:
8,7