La serie continúa apostando por la variedad como elemento distintivo: ahora también podremos correr con karts. El sistema de luces y la física de los vehículos es el punto fuerte de este título que se desmarca de otros como GT por el aboyamiento de los coches
Su carta de presentación, 116 campeonatos, 35 deportes de motor, 70 coches licenciados, más de 80 variantes de circuitos y hasta 21 coches en pista simultáneamente, ya lo dicen todo de este juego que, aunque siempre haya estado a la sombra de Colin McRae Rally, merece estar entre las preferencias de los fanáticos del motor.
La variedad es altísima y con ella la jugabilidad, a la que contribuye un estilo de juego apto tanto para el profano (que con un poco de práctica podrá hacerse con el control de los coches) como al experto (que disfrutará con los múltiples reglajes disponibles).
Por otro lado, la gran cantidad de carreras y vehículos diferentes se respalda con un comportamiento también distinto «al volante», apoyado por un excelente apartado de efectos sonoros. Lo mismo podemos decir de los modos de juego que van desde uno tipo historia, hasta las habituales pruebas contra el reloj.
Gráficamente el juego luce a la altura de lo esperado con un buen sistema de luces y deformaciones del vehículo; aunque, por el lado negativo, los cambios respecto a la versión anterior son más bien escasos y falta algo de «vida» en los circuitos.
Requiere:
Pentium IV a 1,4 GHz, 256 Mbytes de RAM, 6 Gbytes de espacio en disco y lector DVD Rom
Otras plataformas:
PS2 y Xbox
Género:
Motor
Mulitjugador:
Hasta doce jugadores vía LAN e Internet
Lo mejor:
La enorme variedad disponible, todo un lujo para los amantes del mundo del motor en todas sus modalidades
Lo peor:
Los cambios respecto a la anterior versión son poco significativos
Precio:
44.95 euros
Valoración:
8,5
Calidad/precio:
8