El portátil de sobremesa modelo GX700 de la firma con sede en Taiwán es ideal para los adictos a los juegos que busquen algo diferente
Aunque hay una versión menos llamativa, y de diseño más discreto, esta Extreme Edition del GX700 no podemos negar que resulta cuando menos sorprendente. MSI ha añadido motivos tribales en un llamativo color rojo tanto detrás de la pantalla, como en la zona de apoyo de las muñecas. Esta estética gamer, se complementa con un teclado coloreado en cursores, teclas de función y letras A, W, S, D. Además, la cubierta superior de la TFT y el teclado están terminados en plástico negro brillante, lo que aporta un aspecto aún más particular.
Al margen de esto, sus prestaciones son superiores a las de otras propuestas con idéntico procesador y similar configuración, lo que da una idea de sus buenas cualidades. No termina de convencernos, en cambio, el teclado, que al igual que otros equipos revisados, ofrece unos cursores, Intro y teclas aledañas de tamaño reducido. El touchpad tampoco es una maravilla, apto para usos ocasionales. Para terminar, la disipación de calor se mantiene en valores inferiores a la media, incluso a pesar de la potente gráfica.
Características:
Intel Core 2 Duo T7500 (2,2 GHz), 2 Gbytes DDR2, disco de 250 Gbytes, NVIDIA GeForce 8600M GT y TFT de 17,1 pulgadas. Windows Vista Home Premium
Pruebas:
PCMark Vantage: 3.135 / 3DMark06: 3.057
Precio:
1.699 euros
Valoración:
7,9
Calidad/Precio:
6,9