Basta con tener esta propuesta de Archos en las manos para darse cuenta de que es sin duda uno de los reproductor multimedia más robustos del mercado. Sus materiales metálicos le dotan de una solidez idónea para un dispositivo portátil de este tipo
Además, la compañía incorpora algunos buenos detalles en sus reproductores, como la patilla de sujeción de la parte trasera para apoyarlo sobre una superficie y ver cómodamente una película. Si hablamos de la calidad de reproducción de vídeo, sólo tenemos palabras de alabanza.
La viveza de los colores y el brillo mostrado hacen que la experiencia de ver contenido en una pantalla tan pequeña (comparada con una TFT convencional, claro) sea muy agradable.
Pero también encontramos algunas pequeñas pegas que hacen que su valoración se reduzca; por ejemplo, en el caso del manejo. No podemos decir que sea complejo pero el sistema de control podría mejorar con un pad o un pequeño joystick.
Por otro lado, el dispositivo no brilla por contar «de serie» con numerosos puertos de expansión, ya que apenas ofrece salida minijack y una propietaria para conectar su cable USB específico. Si el usuario quiere enchufar el PMP a la televisión o a otra fuente, será necesario que compre un dock adicional que implemente dichas entradas y salidas.
Características:
TFT 4,2” (480 x 272 píxeles). 30 Gbytes disco duro. Formatos: JPEG, BMP, PNG, MP3, WMA, WAV, AAC, AC3, AVI, WMV y PDF. Puerto USB con conexión propietaria y minijack estéreo. Base opcional para la grabación DVR 130 x 78 x 17 mm/ 255 gramos
Lo mejor:
La pantalla. Su diseño y la calidad de los materiales. La patilla de sujeción de la parte trasera
Lo peor:
El sistema de control. Tendremos que recurrir a una base adicional para poder sacar provecho de la grabación DVR. Se carga sólo a través de USB
Precio:
399,99 euros
Valoración:
8
Calidad/precio:
7,9
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