Las pantallas de Acer siempre se han caracterizado por un precio competitivo y unas prestaciones medias. En esta ocasión la calidad de la pantalla se ha mejorado notablemente, no así el apartado monetario
Los colores muestran una pureza realmente fidedigna, mientras que la gama de grises es muy homogénea. Su elevada tasa de contraste (3.000:1) así lo corrobora, siendo también una de las mejores siempre en términos reales y no dinámicos, como ocurre en otros modelos.
El acabado de la carcasa también obtiene nota. No ofrece ese toque diferenciador de otras soluciones como Asus, HP o Samsung, pero lo cierto es que, junto con el recubrimiento especial del panel para potenciar el brillo, esta pantalla no nos ha dejado indiferentes. Gracias a esta última característica, las películas se visualizan de la mejor forma posible e, incluso, el apartado de juegos también está cubierto con sus mínimos 2 milisegundos como tiempo de respuesta.
Los conectores son los necesarios a nivel de conectividad con el PC: D-Sub 15 (no recomendable a estas alturas), DVI y HDMI. Tampoco se han incluido altavoces, lo que bajo nuestro punto de vista es un acierto.
Características:
Pantalla TFT de 24" con resolución de 1.920x1.080 píxeles. Brillo de 400 cd/m2 y contraste de 3.000:1. Tiempo de respuesta de 2 ms. Consumo medio real: 76 vatios
Lo mejor:
Gran acabado en un panel con colores puros casi perfectos y degradados de gris a la altura
Lo peor:
La botonadura del menú OSD es algo dura
Precio:
429 euros
Valoración:
9,1
Calidad/precio:
8,8