Accede a un sector exigente sin contar con demasiado presupuesto. Mientras que la familia FireGL V7xxx se encuentra posicionada en la gama alta de tarjetas profesionales, esta se considera como la mejor solución de ATI en cuanto a precio
Está basada en el núcleo RV530, que es el que gobierna la serie de consumo X1600, aunque, eso sí, con una ligera reducción de la frecuencia de proceso para obtener una mayor estabilidad. Para este tipo de tarjetas, nos ha parecido correcta la incorporación de 256 Mbytes DDR3, ya que el usuario que necesite cargar un mayor volumen de texturas, que son las que más recursos de este tipo consumen, probablemente también requiera un procesador gráfico más potente.
Este detalle, además de la utilización de un sistema de refrigeración más básico que el de su hermana mayor V7350, permite que el precio de venta se sitúe por debajo de los 600 euros, cifra muy interesante para entornos profesionales como el que estamos tratando en estas páginas.
Los distintos bancos de pruebas que hemos utilizado han puesto al límite de sus posibilidades a estas tarjetas, siendo la FireGL V5200 la más perjudicada, ya que, comparándola con su más directa rival tanto por precio como por especificaciones (la Quadro FX 1500), no ha obtenido unos números positivos. No obstante, no significa que sea un mal producto, sino que, simplemente, está enfocada a proyectos de menor envergadura.
Características:
Tarjeta gráfica profesional para CAD y creación de contenidos digitales. Tecnología de fabricación de 90 nm. 157 millones de transistores
Lo mejor:
Su precio es más accesible que otros modelos de gama alta. Buenos resultados en las pruebas de velocidad del motor OpenGL por hardware (Cinebench)
Lo peor:
Los resultados en distintas pruebas sintéticas de SPECviewperf han sido más bajos de lo esperado
Precio:
529 euros
Valoración:
7
Calidad/precio:
8,5
Contenido relacionado: