Aunque no es recomendable, siguiendo una serie de normas siempre podremos mantener nuestro sistema sin un antivirus instalado
Efectivamente, toda precaución es poca y la combinación de un buen antivirus y un cortafuegos disminuye la posibilidad de infecciones malignas. No obstante, hay usuarios que aseguran que si el código maligno es lo suficientemente bueno o se ha desarrollado recientemente, ni el mejor antivirus lo detectará. Ser lo suficientemente bueno significa que su desarrollador ya se ha encargado de probarlo con los mejores antivirus del mercado, superando seguramente la prueba de calidad antes soltar al bichito.
Como muy pronto, el antivirus no podrá detectarlo hasta que no haya sido actualizado correctamente, esto es, que la compañía especializada se haya puesto manos a la obra para encontrar el antídoto y lo haya puesto a disposición de los usuarios mediante dichas actualizaciones, algo que también lleva su tiempo.
La llegada de Windows Vista ha traído algo más de seguridad a los usuarios. Los distintos métodos empleados (como el tedioso pero inevitablemente eficaz Control de cuentas de usuario) la han mejorado, pero eso no significa que el sistema sea perfecto. Eso sí, desde su puesta en escena, al menos no hemos sufrido infecciones masivas al más puro estilo del virus I Love you entre otros, lo que es de agradecer.
Los que mostramos a continuación, son algunos consejos que serán de gran utilidad especialmente para aquellos que rehúsan utilizar un antivirus, ya sea por motivos de rendimiento o simplemente porque no creen en ellos. Lógicamente, llevarlos a la práctica tampoco asegura una efectividad del 100%, pero sí reduce considerablemente la posibilidad de que alguno de estos códigos maliciosos penetre en nuestro ordenador. Incluso disponiendo de un antivirus, también serán completamente útiles.
Por otro lado, es obvio que pasarnos a otro sistema operativo como Linux puede ser también la mejor opción para no ser infectado, pero lo que trataremos en esta ocasión es precisamente evitar este proceso y mantener Windows, en cualquiera de sus versiones, lo más limpio posible.
Paso 1
Sistema operativo actualizado
Microsoft suele lanzar una gran cantidad de parches de actualización, muchos de ellos relacionados con agujeros de seguridad en el sistema. Es por ello por lo que conviene programar las actualizaciones automáticas, situadas en el Panel de control/Centro de Seguridad.
Paso 2
Navegadores actualizados
El foco más importante de virus es, cómo no, Internet. El que escribe recomienda encarecidamente Firefox como navegador predeterminado, pero en cualquier caso, sea cual sea la elección del usuario, estos productos deben estar actualizados siempre a la última versión para evitar cualquier agujero de seguridad, los cuales suelen ser, por desgracia, habituales. Internet Explorer se puede actualizar desde Panel de control/Windows update, mientras que Firefox ofrece este proceso directamente en el menú de Ayuda.
Paso 3
Seguridad en navegadores
Especialmente cuando navegamos por lugares que no conocemos o de los que desconfiamos lo más mínimo, es recomendable elevar los Niveles de seguridad de los Navegadores. Muchos usuarios piensan que este proceso es tedioso, el de tener que cambiar estos niveles cada vez que se conectan a determinados sitios, pero lo cierto es que se puede configurar dependiendo del sitio de forma automática gracias a herramientas como los Sitios de confianza de Internet Explorer o las Excepciones en Firefox.
Paso 4
Correo electrónico
Aunque la seguridad en el correo electrónico se ha normalizado en los últimos años gracias a todo tipo de herramientas como los filtros antispam, también es un foco de virus importante. Bajo ningún concepto habrá que abrir un correo del que no tengamos la seguridad de que es de una fuente fiable. Menos aún descargar y ejecutar cualquier tipo de fichero en estas condiciones.
El uso de los clientes de correo webmail como Gmail, Hotmail… implica un mayor nivel de seguridad puesto que lo normal es que los correos entrantes y sus ficheros adjuntos se analicen directamente a nivel de servidor, reduciendo considerablemente cualquier posibilidad de infección.
Paso 5
Cierra ventanas con alt+f4
En muchas ocasiones se abren ventanas del navegador sin que nosotros lo hayamos solicitado. Algunas pueden contener código malicioso e incluso añaden cebos a modo de botones como Cerrar esta ventana, que nos sabemos exactamente su cometido real. Para evitar esto, nada mejor que utilizar la combinación de teclas <Alt>+<F4> para cerrar automáticamente la ventana activa sin pulsar con el ratón en alguno de estos cebos.
Paso 6
Menos privilegios, más seguridad
Utilizar la cuenta de Administrador en un equipo permite acceder a cualquier lugar o realizar cualquier acción, pero también indica que todas las puertas estén abiertas en nuestro PC para posibles infecciones. Lo mejor es configurar al menos una cuenta de usuario donde los privilegios se encuentren al mínimo, especialmente cuando no estamos haciendo otra cosa que navegar o realizar tareas livianas. Las cuentas de usuario se encuentran en el Panel de control.
Por supuesto, es totalmente recomendable mantener el Control de las cuentas de usuario en Windows Vista, ya que, aunque es una funcionalidad tediosa la de tener que confirmar continuamente casi cualquier operación, siempre mantendrá un alto grado de seguridad en nuestro equipo.
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