Este veranillo, te vamos a invitar a una ración diaria de píldoras tecnológicas por si tienes que enfrentarte a un quiz test informático a traición y librarte así de pagar la ronda en el chiringuito playero. Estáte atento, porque al final de la serie haremos un concurso de cultura tecnológica de cara al SIMO y nuestros XVI Premios PC Actual
¿SABÍAS QUE...? (#156)
Es de sobra conocido que multitud de productos cambian ligeramente sus especificaciones para adaptarse a los gustos de diferentes mercados; por ejemplo, a los voltajes de ciertas regiones, al sistema de venta o distribución de cada zona o a la normativa de los países. Sin embargo, no es tan sonado el hecho de que los monitores de PC no son exactamente iguales en el hemisferio norte que en el hemisferio sur. Más concretamente, los fabricantes deben ajustarlos adecuadamente según la zona en la que vayan a trabajar.
Al margen de que deben emplear una fuente de alimentación adecuada al voltaje empleado en el país de destino, el cable de corriente apto e, incluso, en el mejor de los casos, incluir un manual en el idioma apropiado, las cosas no acaban aquí. Como decíamos, el cambio más importante viene provocado por el magnetismo de la Tierra. Así, entre el hemisferio sur y el norte hay diferentes campos magnéticos, cada uno de ellos ejerciendo diferente atracción hacia cada uno de los polos terrestres.
Por su parte, los monitores convencionales emplean para presentar imágenes en pantalla un tubo de rayos catódicos que sitúa grupos de electrones en el lugar preciso de la parte trasera de un grueso cristal. Este proceso, que refresca la imagen varios miles de veces por segundo, es extremadamente susceptible a la presencia y a cualquier cambio de los campos magnéticos. Así, se puede ver perturbado porque acerquemos un imán, unos altavoces que no estén blindados, o por la zona de la Tierra en la que nos encontremos.
Eso sí, hay que aclarar que un monitor calibrado para el hemisferio norte podrá ser utilizado también en el sur, aunque probablemente los colores e imágenes aparecerán en cierta medida desajustados. Por suerte, las pantallas TFT, que cada vez están más extendidas, no se ven afectadas por este fenómeno de la naturaleza.