Hace un tiempo que estoy detrás de instalar en casa un servidor de ficheros de gran capacidad para almacenar música, películas, documentos, copias de seguridad de mi portátil y el del mi mujer, y todo lo que pueda necesitar en un momento dado. He estado mirando en Internet y he leído la comparativa que publicabáis hace un par de números, y lo cierto es que no termino de decidirme.
Por una parte, había pensado reutilizar un viejo equipo Pentium 4 que tengo, al que podría poner un disco duro de buen tamaño (500 Gbytes). La otra opción que me planteo tras leer vuestra comparativa es comprar una carcasa NAS como la de Conceptronic o Netgear para, una vez instalados los discos, tener una unidad en red. La primera opción me gusta porque, además de servidor de almacenamiento, también podría destinarlo a tareas puntuales (descargas con Emule, por ejemplo), mientras que la segunda me parece mejor por sencillez y espacio.
PCA responde:
En otros tiempos, te habríamos recomendado reutilizar tu viejo PC como servidor de archivos. Sin embargo, esta opción va perdiendo puntos debido a las carcasas NAS que podemos encontrar a precios bastante razonables.
Empezaremos por la opción del PC. Bajo nuestro punto de vista, es una alternativa complicada, pues requiere instalar un sistema operativo, montar con una controladora RAID, pues si quieres cierto nivel de seguridad en los datos tendrás que montar un par de discos en RAID 1, instalar físicamente las unidades y configurar todo el sistema para que funcione en red, comparta carpetas, etc. A este respecto, puedes optar por alguna versión de Windows, que quizá te resulte más sencilla de poner en marcha al tiempo que te posibilite cargar los programas de P2P que ya conoces. Aun así, no descartes la opción Linux (compatible con las carpetas compartidas de Windows gracias al componente Samba), pues hay interesantes opciones en este segmento, como NASLite (www.serverelements.com), una pequeña distribución pensada para equipos NAS que compartan ficheros en red de manera sencilla y rápida. Incluso, existen máquinas virtuales gratuitas Linux específicas para esta tarea, como la Storage Server 2.0 (disponible en www.parallels.com), que puedes ejecutar sobre Parallels Desktop para Windows. De esta forma, tendrás la potencia de Linux y la sencillez de Windows. En todo caso, utilizar un PC para este cometido te obligará a dedicarle más espacio y, en caso de dejarlo encendido, mayor coste energético y ruido, porque de lo contrario tendrás que preocuparte de encenderlo cuando lo necesites.
La opciones de Linksys, Netgear o Conceptronic que proponíamos en nuestra comparativa son sólo algunas de las que puedes encontrar en el mercado. Si sólo buscas almacenamiento, hoy por hoy, optar por una de estas carcasas de red, en la que insertas los discos que necesitas, es la mejor alternativa. Si optas por un modelo con dos bahías, podrás insertar dos discos y configurarlos en RAID 1 para que todos tus datos estén duplicados y, con ello, seguros. Además, ocupan un mínimo espacio, estarán siempre encendidos y disponibles, y apenas generarán ruido.
En definitiva, monta un equipo si realmente quieres aprovechar esa máquina para otras tareas o si ya tienes discos y no tienes que comprar nada más. Por el contrario, opta por el disco en red si sólo necesitas compartir información y buscas mínimos problemas de puesta en marcha y funcionamiento.